Confesiones personales – Mi propuesta personal para vuestra boda

La verdad es que es muy difícil llegar a conocer a alguien sólo a través de sus fotos, o de unas pocas palabras en su propia página web.

Creo que esto que quiero empezar hoy es un buen ejercicio, para vosotros que me leéis y para mí, ya que me gustaría que sepáis en todo momento a quién estáis leyendo.

No quiero hablar de pasión y todas esas cosas ya que, a día de hoy, es como decir que tu empresa es «joven y fresca», está demasiado manido para que represente algo para todos vosotros; además no quiero hacer vomitar a Zack Arias, que hace poco dijo que si volvía a leer las palabras «pasión» y «fotografía» unidas, acabaría vomitando.

En la pestaña de «About me» tenéis un poco la forma en la que llegué a la fotografía de bodas (o social, como prefiráis); sin embargo, en esos pocos párrafos no siempre queda claro cómo enfoco una boda. Y es que para mí una boda es algo más que un evento social.

Pero antes de entrar de lleno en la explicación de cómo veo las bodas, dejadme que os cuente un pequeño secreto: soy fotógrafo de bodas porque me encanta el trato con las personas.

Y es que, desde que empecé mi andadura laboral, allá por el año 2003, he estado siempre en trato directo con gente. Es un terreno en el que me siento cómodo  y eso, al final, se transmite en las fotos.

Puedo aseguraros que en toda mi obra fotográfica casi no hay paisajes, fotos de producto o de naturaleza, casi todas las fotos que podréis encontrar mías incluyen el factor humano, de una forma o de otra.

Y es que, como os decía, para mí el trato con las personas es algo básico, primordial, no sólo en mi vida profesional, sino también en la personal.

Y toda esta forma de vivir se traslada a mis fotos y a mi forma de entender una boda. Por eso, lo que os propongo es hacer de nuestra relación algo más que un mero trámite legal, algo más que una firma de contrato y una entrega de un DVD.

Cuando me casé el año pasado, tanto Belén, mi mujer, como yo, buscábamos un trato más humano que el que nos daban las distintas tiendas locales de fotografía. Yo no quería ser un cliente más en un fin de semana lleno de bodas para el negocio local de turno. No quería un fotógrafo al cual no iba a conocer hasta el día de la boda, y al cual, posiblemente, no recordaría nunca más. Fue entonces cuando indagué un poco y encontré a gente que tenía la misma visión que yo, gente como Marcos SánchezCarlos Vaquero, Luis Masyebra, Fran Russo o Manu Jiménez, gente que entendía que es más importante cultivar una relación especial con «sus» novios, para que el día de la boda la persona que se encargue de inmortalizar ese día sea un amigo más, un conocido, no alguien extraño y ajeno a todo.

Victor Saboya Bengochea- Fotografo de Bodas en Guadalajara

 Y bebiendo de todo lo que yo siempre deseé para el día de mi boda, es como nace mi propuesta hacia vosotros . No quiero ser un fotógrafo más que os ofrezca un paquete de fotos más álbum, no quiero ser un mercenario contratado a sueldo para hacer 500 fotos y daros un DVD con fotos posadas y forzadas.

Os ofrezco una experiencia única para un día único en vuestra vida. Por eso sólo realizo una boda por fin de semana, por eso me gusta hablar con vosotros tranquilamente, sin presiones de ningún tipo, para que me contéis que esperáis de ese día, cuáles son vuestros sueños y, por qué no, tratar de formar parte de ellos, inmortalizando todo lo que a vosotros os importa.

A partir de ahora iré escribiendo posts como éste, un poco más personales que profesionales, donde os cuente un poco mi visión de mi trabajo y del de otros.

Pero tranquilos, que no será a diario, sino cuando surja la «inspiración», esa que me lleve a querer exponerme, un poco más, ante vosotros.

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