A veces… – Boda de Eva y Lito

A veces no hace falta hacer un gran despliegue para que tu boda sea un éxito.

A veces sólo hacen falta unos pocos amigos, los más cercanos, en tu iglesia, la de toda la vida, donde creciste y te vieron crecer, para disfrutar de una ceremonia emotiva, tierna, dulce, íntima.

A veces sólo hacen falta unos verdaderos amigos y familiares cercanos para comer, celebrar que te casas (por fin en palabras de tu madre) y echarte unas buenas risas mientras compartes una estupenda sobremesa.

A veces quieres separar todos estos momentos de la gran fiesta, que digo LA GRAN FIESTA (con mayúsculas y luz propia), en un sitio precioso y hasta que cierren el bar.

A veces, sólo hace falta quererse, y el resto, viene dado solo.

fotografo de boda, fotografía de boda, fotografía de boda en Madrid, fotógrafo de bodas en Madrid, fotografía artística de bodas, fotografía diferente de bodas, fotógrafo de bodas en Guadalajara, fotografía de bodas en Guadalajara,

 

fotografo de boda, fotografía de boda, fotografía de boda en Madrid, fotógrafo de bodas en Madrid, fotografía artística de bodas, fotografía diferente de bodas, fotógrafo de bodas en Guadalajara, fotografía de bodas en Guadalajara,

 

fotografo de boda, fotografía de boda, fotografía de boda en Madrid, fotógrafo de bodas en Madrid, fotografía artística de bodas, fotografía diferente de bodas, fotógrafo de bodas en Guadalajara, fotografía de bodas en Guadalajara,

 

fotografo de boda, fotografía de boda, fotografía de boda en Madrid, fotógrafo de bodas en Madrid, fotografía artística de bodas, fotografía diferente de bodas, fotógrafo de bodas en Guadalajara, fotografía de bodas en Guadalajara,

 

fotografo de boda, fotografía de boda, fotografía de boda en Madrid, fotógrafo de bodas en Madrid, fotografía artística de bodas, fotografía diferente de bodas, fotógrafo de bodas en Guadalajara, fotografía de bodas en Guadalajara,

 

fotografo de boda, fotografía de boda, fotografía de boda en Madrid, fotógrafo de bodas en Madrid, fotografía artística de bodas, fotografía diferente de bodas, fotógrafo de bodas en Guadalajara, fotografía de bodas en Guadalajara,

 

fotografo de boda, fotografía de boda, fotografía de boda en Madrid, fotógrafo de bodas en Madrid, fotografía artística de bodas, fotografía diferente de bodas, fotógrafo de bodas en Guadalajara, fotografía de bodas en Guadalajara,

 

fotografo de boda, fotografía de boda, fotografía de boda en Madrid, fotógrafo de bodas en Madrid, fotografía artística de bodas, fotografía diferente de bodas, fotógrafo de bodas en Guadalajara, fotografía de bodas en Guadalajara,

 

fotografo de boda, fotografía de boda, fotografía de boda en Madrid, fotógrafo de bodas en Madrid, fotografía artística de bodas, fotografía diferente de bodas, fotógrafo de bodas en Guadalajara, fotografía de bodas en Guadalajara,

 

fotografo de boda, fotografía de boda, fotografía de boda en Madrid, fotógrafo de bodas en Madrid, fotografía artística de bodas, fotografía diferente de bodas, fotógrafo de bodas en Guadalajara, fotografía de bodas en Guadalajara,

 

fotografo de boda, fotografía de boda, fotografía de boda en Madrid, fotógrafo de bodas en Madrid, fotografía artística de bodas, fotografía diferente de bodas, fotógrafo de bodas en Guadalajara, fotografía de bodas en Guadalajara,

 

fotografo de boda, fotografía de boda, fotografía de boda en Madrid, fotógrafo de bodas en Madrid, fotografía artística de bodas, fotografía diferente de bodas, fotógrafo de bodas en Guadalajara, fotografía de bodas en Guadalajara,

 

fotografo de boda, fotografía de boda, fotografía de boda en Madrid, fotógrafo de bodas en Madrid, fotografía artística de bodas, fotografía diferente de bodas, fotógrafo de bodas en Guadalajara, fotografía de bodas en Guadalajara,

 

fotografo de boda, fotografía de boda, fotografía de boda en Madrid, fotógrafo de bodas en Madrid, fotografía artística de bodas, fotografía diferente de bodas, fotógrafo de bodas en Guadalajara, fotografía de bodas en Guadalajara,

 

fotografo de boda, fotografía de boda, fotografía de boda en Madrid, fotógrafo de bodas en Madrid, fotografía artística de bodas, fotografía diferente de bodas, fotógrafo de bodas en Guadalajara, fotografía de bodas en Guadalajara,

 

fotografo de boda, fotografía de boda, fotografía de boda en Madrid, fotógrafo de bodas en Madrid, fotografía artística de bodas, fotografía diferente de bodas, fotógrafo de bodas en Guadalajara, fotografía de bodas en Guadalajara,

 

fotografo de boda, fotografía de boda, fotografía de boda en Madrid, fotógrafo de bodas en Madrid, fotografía artística de bodas, fotografía diferente de bodas, fotógrafo de bodas en Guadalajara, fotografía de bodas en Guadalajara,

 

fotografo de boda, fotografía de boda, fotografía de boda en Madrid, fotógrafo de bodas en Madrid, fotografía artística de bodas, fotografía diferente de bodas, fotógrafo de bodas en Guadalajara, fotografía de bodas en Guadalajara,

 

fotografo de boda, fotografía de boda, fotografía de boda en Madrid, fotógrafo de bodas en Madrid, fotografía artística de bodas, fotografía diferente de bodas, fotógrafo de bodas en Guadalajara, fotografía de bodas en Guadalajara,

 

fotografo de boda, fotografía de boda, fotografía de boda en Madrid, fotógrafo de bodas en Madrid, fotografía artística de bodas, fotografía diferente de bodas, fotógrafo de bodas en Guadalajara, fotografía de bodas en Guadalajara,

 

fotografo de boda, fotografía de boda, fotografía de boda en Madrid, fotógrafo de bodas en Madrid, fotografía artística de bodas, fotografía diferente de bodas, fotógrafo de bodas en Guadalajara, fotografía de bodas en Guadalajara,

 

fotografo de boda, fotografía de boda, fotografía de boda en Madrid, fotógrafo de bodas en Madrid, fotografía artística de bodas, fotografía diferente de bodas, fotógrafo de bodas en Guadalajara, fotografía de bodas en Guadalajara,

 

fotografo de boda, fotografía de boda, fotografía de boda en Madrid, fotógrafo de bodas en Madrid, fotografía artística de bodas, fotografía diferente de bodas, fotógrafo de bodas en Guadalajara, fotografía de bodas en Guadalajara,

 

fotografo de boda, fotografía de boda, fotografía de boda en Madrid, fotógrafo de bodas en Madrid, fotografía artística de bodas, fotografía diferente de bodas, fotógrafo de bodas en Guadalajara, fotografía de bodas en Guadalajara,

 

fotografo de boda, fotografía de boda, fotografía de boda en Madrid, fotógrafo de bodas en Madrid, fotografía artística de bodas, fotografía diferente de bodas, fotógrafo de bodas en Guadalajara, fotografía de bodas en Guadalajara,

 

fotografo de boda, fotografía de boda, fotografía de boda en Madrid, fotógrafo de bodas en Madrid, fotografía artística de bodas, fotografía diferente de bodas, fotógrafo de bodas en Guadalajara, fotografía de bodas en Guadalajara,

 

fotografo de boda, fotografía de boda, fotografía de boda en Madrid, fotógrafo de bodas en Madrid, fotografía artística de bodas, fotografía diferente de bodas, fotógrafo de bodas en Guadalajara, fotografía de bodas en Guadalajara,

 

fotografo de boda, fotografía de boda, fotografía de boda en Madrid, fotógrafo de bodas en Madrid, fotografía artística de bodas, fotografía diferente de bodas, fotógrafo de bodas en Guadalajara, fotografía de bodas en Guadalajara,

 

fotografo de boda, fotografía de boda, fotografía de boda en Madrid, fotógrafo de bodas en Madrid, fotografía artística de bodas, fotografía diferente de bodas, fotógrafo de bodas en Guadalajara, fotografía de bodas en Guadalajara,

 

fotografo de boda, fotografía de boda, fotografía de boda en Madrid, fotógrafo de bodas en Madrid, fotografía artística de bodas, fotografía diferente de bodas, fotógrafo de bodas en Guadalajara, fotografía de bodas en Guadalajara,

 

fotografo de boda, fotografía de boda, fotografía de boda en Madrid, fotógrafo de bodas en Madrid, fotografía artística de bodas, fotografía diferente de bodas, fotógrafo de bodas en Guadalajara, fotografía de bodas en Guadalajara,

 

fotografo de boda, fotografía de boda, fotografía de boda en Madrid, fotógrafo de bodas en Madrid, fotografía artística de bodas, fotografía diferente de bodas, fotógrafo de bodas en Guadalajara, fotografía de bodas en Guadalajara,

 

fotografo de boda, fotografía de boda, fotografía de boda en Madrid, fotógrafo de bodas en Madrid, fotografía artística de bodas, fotografía diferente de bodas, fotógrafo de bodas en Guadalajara, fotografía de bodas en Guadalajara,

 

fotografo de boda, fotografía de boda, fotografía de boda en Madrid, fotógrafo de bodas en Madrid, fotografía artística de bodas, fotografía diferente de bodas, fotógrafo de bodas en Guadalajara, fotografía de bodas en Guadalajara,

 

fotografo de boda, fotografía de boda, fotografía de boda en Madrid, fotógrafo de bodas en Madrid, fotografía artística de bodas, fotografía diferente de bodas, fotógrafo de bodas en Guadalajara, fotografía de bodas en Guadalajara,

 

fotografo de boda, fotografía de boda, fotografía de boda en Madrid, fotógrafo de bodas en Madrid, fotografía artística de bodas, fotografía diferente de bodas, fotógrafo de bodas en Guadalajara, fotografía de bodas en Guadalajara,

 

fotografo de boda, fotografía de boda, fotografía de boda en Madrid, fotógrafo de bodas en Madrid, fotografía artística de bodas, fotografía diferente de bodas, fotógrafo de bodas en Guadalajara, fotografía de bodas en Guadalajara,

 

fotografo de boda, fotografía de boda, fotografía de boda en Madrid, fotógrafo de bodas en Madrid, fotografía artística de bodas, fotografía diferente de bodas, fotógrafo de bodas en Guadalajara, fotografía de bodas en Guadalajara,

 

fotografo de boda, fotografía de boda, fotografía de boda en Madrid, fotógrafo de bodas en Madrid, fotografía artística de bodas, fotografía diferente de bodas, fotógrafo de bodas en Guadalajara, fotografía de bodas en Guadalajara,

 

fotografo de boda, fotografía de boda, fotografía de boda en Madrid, fotógrafo de bodas en Madrid, fotografía artística de bodas, fotografía diferente de bodas, fotógrafo de bodas en Guadalajara, fotografía de bodas en Guadalajara,

 

fotografo de boda, fotografía de boda, fotografía de boda en Madrid, fotógrafo de bodas en Madrid, fotografía artística de bodas, fotografía diferente de bodas, fotógrafo de bodas en Guadalajara, fotografía de bodas en Guadalajara,

 

fotografo de boda, fotografía de boda, fotografía de boda en Madrid, fotógrafo de bodas en Madrid, fotografía artística de bodas, fotografía diferente de bodas, fotógrafo de bodas en Guadalajara, fotografía de bodas en Guadalajara,

 

fotografo de boda, fotografía de boda, fotografía de boda en Madrid, fotógrafo de bodas en Madrid, fotografía artística de bodas, fotografía diferente de bodas, fotógrafo de bodas en Guadalajara, fotografía de bodas en Guadalajara,

 

fotografo de boda, fotografía de boda, fotografía de boda en Madrid, fotógrafo de bodas en Madrid, fotografía artística de bodas, fotografía diferente de bodas, fotógrafo de bodas en Guadalajara, fotografía de bodas en Guadalajara,

Un pequeño cuento de hadas en el norte de Madrid – Preboda de Lucía y Tarkil

Hoy os voy a contar un cuento, de esos de princesas y princesos, de esos de hadas y de gente que mola mucho con barba y bigote y frases épicas. O mejor dicho, hoy os voy a contar la primera parte del cuento, que la segunda ocurrió en otro lugar de fantasía llamado Oviedo, pero no adelantemos acontecimientos…

Había una vez, en un sitio idílico en la sierra de Madrid, un Monasterio llamado de El Paular, en la bellísima población de Rascafría. Y allí que se fueron los dos protagonistas de esta historia, junto con un aguerrido fotógrafo de bodas que llevaba la difícil tarea de conseguir hacerles fotos, y es que nuestros dos protagonistas ODIABAN, así con mayúsculas, las fotos.

Y así, nuestros tres amigos tomaron ruta, partiendo desde el Monasterio y rumbo hacia el llamado embarcadero de los Finlandeses, un pequeño reducto de calma, paz, y una bonita caseta de madera que parece más grande en las fotos de lo que en realidad es.

El caso es que nos perdimos, acabamos en una especie de presilla donde corría el agua y donde sufrí un ataque de ganas de tirarme de cabeza con las dos cámaras, porque uno es así, impulsivo diría yo, torpe diría mi mujer.

Pero tras un paseo de media hora, preguntarle a un señor que iba por un camino de cabras en vez de por el camino principal y darnos un par de vueltas y pasar el puente del troll, conseguimos llegar al pequeño embarcadero con la cabaña de madera y un pequeño charco al que denominaremos «lago» por no romper la épica del relato.

Y conseguimos hacerles fotos a los dos jóvenes enamorados, y que se gustasen en ellas, y que le perdiesen el miedo a hacerse fotos. Y también conseguimos comernos un cochifrito y un pisto en Rascafría, pero esa será otra historia que deberá ser contada en otro momento…

 

 

    

7 de septiembre, San Fermin! – Emociones a flor de piel en Pamplona – Carolina y Hector

Pamplona es una de esas ciudades que tiene un «no se qué» que te enamoran. Mucho más allá de los toros, encierros y fiestas patrias varias, las cuales respeto pero en las cuales veo más «turisteo» que otra cosa, Pamplona te ofrece una ciudad preciosa y tranquila donde dan ganas de mudarse a vivir.

Y en esa preciosa ciudad es donde Carol y Hector se casaron, después de dos estupendas prebodas en Madrid (alguna concesión había que hacerle al novio, que es «gato»), en la iglesia de San Lorenzo, concretamente en la capilla de San Fermín, como Dios manda.

Un 7 de Septiembre, como la canción de Mecano, se dieron el sí quiero, ya sabéis, la canción del aniversario ( y que conste que yo no soy demasiado de Mecano, esa es mi mujer, que es muy «flan» de ellos). Así que, chicos, ahora cada 7 de Septiembre os podéis poner la canción de Mecano (si sois fans) a todo trapo y cantar bien alto eso de que «ES NUESTRO ANIVERSAAARIO». Y si no os gusta Mecano da igual, hacedlo igualmente, que así se liberan endorfinas, que son buenas para el amor y para la vida en general.

Podría decir muchas cosas de la boda, pero sin duda si tengo que resumir toda la grandiosa experiencia hacer las fotos en Pamplona diría que ha sido una boda muy divertida y emotiva. Y es que, aunque ya lo comentaba hace poco tiempo en este post, hay momentos donde se desatan las pasiones y, ¡ala! todos a llorar como magdalenas, la novia, la hermana de la novia, la mama de la novia, el fotógrafo de la novia. Un sindios vaya.

Pero este exceso de sentimentalismo se cura con fiesta, mucha fiesta, y en Pamplona estuvimos desde las 6 de la tarde hasta la madrugada dándolo todo, riendo, bebiendo, bailando con amigos y familia, disfrutando y poniéndole a la vida un poco de salero y de ganas, que para eso están las bodas, para disfrutarlas con ganas.

 

 

¿ No quieres amor? ¡ Pues toma dos tazas !

Carol y Hector se habían atrevido ya con la parte más difícil de sus fotos de preboda. Se disfrazaron y nos dimos un paseo por el centro de Madrid, haciendo una preboda «de época», con muchos besos y un regusto alejo muy interesante.

Pero, aunque disfrazarse está bien y es divertido, también había que cumplir con la parte más «tradicional» de la preboda, y de paso, aprovechar para tener unas fotos bonitas que enviarle a mamá y a papá, más allá del intento de imitación de la foto de Doisneau, pero en la Plaza Mayor de Madrid, ya sabeís, donde los «relaxin cups of coffee».

Héctor es de Madrid, así que se conoce el Retiro como la palma de su mano, y decidió llevarnos al Palacio de Cristal, que es un sitio precioso junto a un pequeño estanque, en una zona donde se respira tranquilidad y paz. Después decidimos que ya habíamos tenido mucha paz y que nos íbamos a ir a explorar a la zona de detrás, que es como una pequeña selva en el corazón de Madrid, la verdad es que El Retiro, junto con el Capricho, es uno de mis sitios favoritos para hacer fotos, porque en el mismo recinto encuentras multitud de sitios diferentes con texturas diferentes que te permiten crear fotos realmente especiales.

Carolina esta vez se dejó hacer un poco más, y la verdad es que la queja que más escuché era que «se estaba riendo demasiado». Y eso no puede ser nunca malo.

Hay que reirse más, porque  es la forma que tenemos de encontrarnos con nosotros mismos, de conectar con el que nos reímos, de soltar adrenalina, de mover más de 300 músculos, de soltar endorfínas y de sentirnos vivos.

Así que hoy os invito a que sonriáis, a que os riáis, a que vivais con una sonrisa, que cuesta lo mismo que vivir sin ella (para algo que es gratis y que no pueden ponerle impuestos, habrá que aprovecharlo).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Mi primera publicación en un blog especializado

La verdad es que la entrada de hoy es un poco de autobombo, pero es que no todos los días alguien tan genial como Verónica, creadora y editora de Ideas para Boda, un sitio estupendo que no os podéis perder si os vaís a casar, o si, simplemente eres  como yo y como todos los que vivimos con tanta intensidad todo el «Universo Boda».

El caso es que Verónica se puso en contacto conmigo para hacer una pequeña entrevista a Celia y a Jose Carlos, sobre su boda y sobre todos los pequeños detalles de la misma, y para publicar un post con mis fotos.

No tengo palabras para agradecerle el detalle de fijarse en mi, que digo detalle, ¡DETALLAZO!, y por ser tan agradable, simpática y abierta. Da gusto trabajar con gente así.

Y para Celia y Mus (es que lo de Jose Carlos suena taaaan formal), no puedo decir mucho más de todo lo dicho. Ah si, una cosa, que nos debemos una postboda y que va a ser LA BOMBA.

Os dejo una captura de pantalla del blog de Verónica, visitadla y dadle un poco de «bloglove» que lo vale,¡ y mucho!

 

Previo – Preboda en Madrid con una Pamplonica y un Madrileño – Carol & Hector

Hoy quiero dejaros con una pequeña muestra de la (segunda) preboda que hicimos Carolina, Hector, y el que suscribe en el Parque del Retiro de Madrid.

Como dicen en la serie de dibujos «Los Simpsons», les recordaréis de otras entradas en este mismo blog como la del Paseo Vintage por Madrid, pero ahora vuelven renovados. remozados y con ganas de quererse de forma más «casual».

Un pequeño bocadito para que se os abra el apetito… ñam!

 

Virginia y Rubén, una boda en Madrid rápida, bonita y entrañable (y con sorpresa incluida)

Quería estrenar el nuevo diseño del blog y el año 2014 con algo diferente y especial, así que elegí la boda de Virginia y de Rubén porque creo que es una buena metáfora de lo que espero de este 2014 para mí.

La boda de Virginia y de Rubén fue una boda familiar, íntima, reducida en asistentes si lo preferís, seleccionando a los más allegados y a los más cercanos, y eso es lo que quiero para este 2014, un año familiar, con los más cercanos, con nuevos amigos y nuevos clientes con los que formar una pequeña gran familia.

La celebración fue bonita, sencilla, rápida, sin complicaciones. Como dice Jasmine Star, una fotógrafa americana de bodas muy de moda hace un par de años, hay que tener una filosofía de vida K.I.S.S.: Keep It Simple (Stupid). Que viene a significar que nos complicamos en exceso y que la vida es simple, que la vivamos y la gocemos tal y como es, sin añadirle exceso de parafernalia y boato.

Y por último, pero no menos importante, el enlace de Virginia y de Rubén no era un enlace de dos, sino de tres. La tercera en discordia se llama Ariadna y cuando sus papás se dijeron que se querían «de forma oficial», ella estaba en la tripita de su mami, calentita y esperando para venir al mundo.

Y es que este año va a ser el año de mi nacimiento, bueno, de mi re-nacimiento de nuevo, tanto espiritual como físico. Un año nuevo cargado de ideas, proyectos, metas. Una nueva vida para comenzarla con ganas, alegría e ilusión, en la cual espero que me acompañéis todos los que leéis esto.

A Virginia, a Rubén y a la pequeña Ariadna (que por cierto está preciosa), sólo os puedo desear lo mismo que me disteis el día de vuestra boda, amor, cariño y muchísima felicidad.

El gran día de Celia y Mus – Boda en mitad de un bosque de Olivos en Madrid

Como ya os decía la semana pasada, esta semana tocaba LA BODA de Celia y Jose Carlos (Mus para los amigos), así, con mayúsculas bien grandes. Y es que sólo me salen palabras buenas y agradables para describir esta boda entre dos personas maravillosas y estupendas.

Y es que no hay nada más bonito que dos personas que se quieren y que se quieren de forma normal y natural, como son, sin artificios, sin cosas raras, sin querer ser en un día todo lo que uno no es durante el resto del año. Y eso es lo que pasó en esta boda, que los novios se querían por como eran y se comportaron como se comportarían otro día de su vida. Y como en fotografía menos es más, en este caso ese menos fue mucho más.

Y es, precisamente, esa sencillez es la que hace que las fotografías que saqué luzcan como lucen: con luz propia y con brillo natural, sin artificios raros ni necesidad de crear situaciones ficticias. Porque no es necesario montar un gran «sarao» y coger la fuente de chocolate más cara y el menú más extravagante para demostrarse amor, tan sólo hacen falta dos personas que se quieran y, sobre todo, que quieran compartir eso con toda su gente.

Para esta boda conté con la ayuda, siempre inestimable, de mi colega y amigo Hilario, el cual ha publicado su versión de esta boda en su propio blog y que podéis ver aquí.

En definitiva, éste y el post de Hilario es el resultado de la visión de dos fotógrafos con cuatro cámaras para dos novios que se quieren de verdad y sin tapujos, sin artificios y desde el corazón, y es que no hay nada más bonito en este mundo que el amor verdadero y sincero entre dos personas.

 

Postdata: ¡No os perdáis la última foto, por que en este trabajo es tan importante ser profesional y serio como saber disfrutar de la fiesta y del ambiente!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Celia + Jose Carlos = Loki – Preboda en Madrid

Celia, cuando quedamos para vernos y hablar un poco de su boda, y de las ideas que tenían para ella, me dijo que tendría que practicar la fotografía de animales, no sabía lo en serio que me lo decían.

Y es que lo que siente esta pareja por su perro es equivalente a lo que se siente por un hijo. Loki es un pastor alemán precioso y juguetón que no paró quieto en ningún momento y con el que compartimos un buen rato de sol, parque y algún que otro beso.

Por que costaron un poco los besos, pero al final llegaron, ¡y de que forma oigan!.

Pasamos una tarde de risas, besos, babas de perro y buenas fotos, una antesala a una de las mejores bodas que he tenido en este año 2013 sin duda alguna.